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Celebridades

El sutil encanto de Keira Knightley

Cuando Keira Knightley aparece por primera vez en Anna Karenina (estreno jueves 14 de marzo), la vemos en medio del ritual de ser asistida por una de sus sirvientas, quien la ayuda en el complejo arte de vestirse con un corsé como base. La escena es fundamental para comprender el status que el personaje tiene […]

El sutil encanto de Keira Knightley

Cuando Keira Knightley aparece por primera vez en Anna Karenina (estreno jueves 14 de marzo), la vemos en medio del ritual de ser asistida por una de sus sirvientas, quien la ayuda en el complejo arte de vestirse con un corsé como base. La escena es fundamental para comprender el status que el personaje tiene en la Rusia de fines del siglo XIX, pues quienes llevaban esta prenda requerían de ayuda para vestirse y veían su movilidad restringida. Una jaula en la que vive el personaje, que desea seguir su corazón y estar junto al Conde Vronsky, pero como está casada este affaire puede costarle su puesto en la sociedad al transformarse en “la esposa de nadie”. Esta danza/ritual y los hermosos diseños que lucen cada uno de los personajes del filme, lo hicieron acreedor del Oscar al Mejor Diseño de Vestuario en la reciente ceremonia de la Academia.

Keira es nuevamente la musa del director Joe Wright, con quien ya había participado en otras adaptaciones de libros a la gran pantalla: Orgullo y Prejuicio (2005) y Expiación, Deseo y Pecado (2007), siendo nominada al Oscar por su rol en la primera. Esta inglesa de figura ultra delgada tenía una carrera en series y películas para televisión hasta que dio su salto internacional con Star Wars Episodio I: La Amenaza Fantasma (1999). Ahí interpretó a la doble de la princesa Padme, rol a cargo de Natalie Portman. Hoy ambas son rostros de dos perfumes de grandes casas de moda: Keira de Coco Mademoiselle de Chanel y Natalie de Dior Miss Cherie.

Su fama vendría con las tres primeras partes de la saga Los Piratas del Caribe, donde encarnaría a la intrépida Elizabeth Swann, que abandona su acomodado lugar en la sociedad para seguir a su corazón, que esta vez se fija en un humilde herrero que resulta ser el descendiente del pirata más famoso de la historia.

Los roles de mujeres fuertes no le son ajenos y en El Rey Arturo (2004) se convirtió en una aguerrida Guinevere, que lucharía codo a codo con su amado. Y un año más tarde encarnaría a Domino Harvey, una famosa modelo que dejó su vida de lujos para transformarse en una caza recompensas.
Porque el exterior de Keira Knightley hace pensar que podría quebrarse con solo tocarla, pero ya ha demostrado que su sutil encanto no se rompe con nada.

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