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Celebridades

Robert Downey Jr., el eterno rebelde de Hollywood

El proverbio “la vida imita al arte” funciona de manera perfecta para describir a Robert Downey Jr. y la saga de películas Iron Man. El actor de 48 años ha sabido de triunfos y fracasos, con la sombra de su padre, el director y guionista Robert Downey Sr., que junto con criarlo en el mundo […]

Robert Downey Jr., el eterno rebelde de Hollywood

El proverbio “la vida imita al arte” funciona de manera perfecta para describir a Robert Downey Jr. y la saga de películas Iron Man. El actor de 48 años ha sabido de triunfos y fracasos, con la sombra de su padre, el director y guionista Robert Downey Sr., que junto con criarlo en el mundo de las cámaras lo introdujo además a las drogas a edad temprana. Tony Stark, su personaje en Iron Man, pelea con la figura de su padre, un brillante científico que le dejó un imperio tecnológico donde el desarrollo de armas es la principal fuente de ingresos, pero que como figura amorosa dejaba bastante que desear.

Aunque el director Jon Favreau tuvo que defender su idea de elegir a Downey como Tony Stark para la primera película en 2008, ya que los estudios temían lo que podía ocurrir con el actor, hoy resulta imposible separar a Downey Jr. del personaje. Y su nuevo rol se transformaría en la tercera oportunidad que Hollywood le daría a esta oveja descarriada llena de talento.

El actor es la personificación del “come back kid”, con más de tres décadas de carrera en las que ha parecido dejar atrás sus problemas con las drogas y el alcohol, solo para que reaparezcan. Después de su primera nominación al Oscar en 1992, por su interpretación de Charles Chaplin en la película homónima, todo parecía adquirir sentido luego de sus aclamados roles en los ochenta. Pero el espiral de excesos fue más fuerte y recién en el año 2000 volvería a brillar como Larry Paul, quien era la pareja perfecta para Ally McBeal (Calista Flockhart), pero en 2002 fue despedido de la producción.

Fue gracias a Iron Man que Robert volvió a deslumbrar y esta vez no dejaría margen de error para una nueva recaída. Casado desde 2005 con la productora Susan Downey, le dedica cada uno de sus triunfos por apoyarlo, e incluso, cuando ganó el Globo de Oro por su rol en Sherlock Holmes en 2010, dijo que si no fuera por ella estaría limpiando mesas en algún sitio de mala muerte.

Hoy, Downey Jr. se ha transformado en sinónimo de éxito y estilo, siendo portada recurrente de revistas masculinas como Esquire y GQ, además de lucir los más extravagantes trajes en la alfombra roja sin aparecer en las listas de los peor vestidos. Es que ya nos acostumbramos a los estampados sicodélicos, colores como púrpuras y rojos, además de sneakers cada vez que pisa una red carpet. Pocos pueden lucir como él un Vivienne Westwood o recurrir a la elegancia de Ferragamo pero en gris.

Es que así como Tony Stark siempre se sale con la suya, Robert Downey Jr. al fin encontró la manera de imitar al héroe que revivió su carrera.

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