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Celebridades

La conquista de Margot Robbie: con el mundo a sus pies

Tras conquistar a Hollywood con actuaciones que dejaron en evidencia su gran talento, la actriz australiana se aventuró a dominar también el mundo de la moda. No solo es considerada una de las estrellas más estilosas de la industria, sino que además, se ha coronado como la nueva musa de la firma Chanel.

La conquista de Margot Robbie: con el mundo a sus pies

Aunque nació en la pequeña ciudad de Dalby en Australia, a miles de kilómetros de las luces de Hollywood, Margot Robbie (28) siempre tuvo claro cuáles eran sus sueños cinéfilos. Apenas se enteró de que sí era posible vivir de la actuación tras mudarse a Melbourne para participar en la serie que abrió camino a Kylie Minogue y Guy Pearce, Neighbours, la joven comenzó a pensar cuáles eran los directores con los que aspiraba a trabajar: Wes Anderson, Paul Thomas y Quentin Tarantino. Al último Robbie lo ha podido tachar de la lista, ya que este año se confirmó que se meterá en la piel de Sharon Tate, la modelo y actriz, mujer de Roman Polanski, que fue asesinada por la banda de Charles Manson, en la nueva cinta del director llamada Once upon a time.

“Siempre he tenido grandes sueños, pero nunca te atreves a pensar que se harán realidad. Por eso simplemente estar aquí, en este momento de mi vida, sintiendo que los he cumplido, es alucinante. Me pellizco todo el tiempo porque no puedo creer que esté pasando de verdad”, confesó durante una conferencia de prensa. Pero para Robbie abrirse camino no fue tan sencillo como muchos podrían creer.

Tras años de pequeños papeles, recién tuvo su gran salto en 2013 cuando consiguió el papel de la esposa de Leonardo DiCaprio en El Lobo de Wall Street del director Martin Scorsese. Algo que tampoco fue sencillo puesto que para sorprender en la audición debió darle una cachetada a DiCaprio. Con ese aclamado debut logró abrirse las puertas de la industria, consiguiendo roles en La leyenda de Tarzán, Focus junto a Will Smith y en Escuadrón Suicida, donde interpretó a la intensa Harley Quinn.

Sin embargo, sería el rol protagónico en I, Tonya el que la instalaría como una de las actrices más prometedoras de la industria, y el que le daría su primera nominación al Oscar.

“Lo primero que me preguntó Tonya Harding fue qué tal llevaba la fama”, confesó a Vanity Fair la actriz sobre el momento en que conoció a la expatinadora profesional acusada por realizar un complot contra su rival para clasificar a los Juegos Olímpicos, en torno a quién gira la cinta. Su aclamada actuación se basó en la verdadera

transformación física y emocional que experimentó Robbie para poder meterse en la piel de Harding. Aunque no logró quedarse con el premio de la Academia, sí logro ganar la categoría de Mejor Actriz en los Critic’s Choice Awards y ganó el respeto de la industria.

Este año ha marcado un antes y un después para la australiana. No solo estrenará el próximo año la cinta de Tarantino junto a Brad Pitt y Leonardo DiCaprio, sino que además se ha sumado al elenco de una película que tratará sobre el escándalo sexual de Fox News en 2016 que llevó en la salida de su director ejecutivo, Roger Ailes. En ella compartirá pantalla con otras grandes actrices como Charlize Theron y Nicole Kidman, proyecto que se suman a otros títulos que ha realizado junto a su productora LuckyChap, la cual montó en 2014 con su esposo Tom Ackerley.

UN ESTILO IMPECABLE

Además de encantar a la crítica e industria con su talento, la actriz tiene un exquisito gusto por la moda. Posiblemente no exista alfombra roja que no espere la llegada de la actriz, quien desde su gran salto a la fama con El Lobo de Wall Street, ha logrado dominar los exigentes estándares estilísticos de los críticos de moda. Por más que su elecciones de atuendo se estudien con lupa, Margot Robbie no decepciona.

Lo cierto es que la australiana cuenta con un don especial al momento de escoger sus vestidos para los eventos. Sea una glamorosa premiere parisina, una conferencia de prensa o incluso para pasear junto a su esposo Tom Ackerley por las calles de Los Ángeles, Robbie siempre está a la altura.

Las variadas ocasiones en que ha dejado sin aliento a los presentes con sus outfits, la ha hecho digna de ganarse un puesto prácticamente vitalicio en las listas de las mejores vestidas. Un estilo que algunos medios como Vogue han resumido como una combinación entre comodidad y elegancia que solo ella sabe hacer posible. De hecho, en más de una ocasión ha sorprendido con prendas que recuerdan al viejo Hollywood. Algo que ha demostrado cuando ha utilizado el tweed de Chanel, un tejido icónico y clásico al que ha sabido darle un giro de exquisita modernidad.

A Margot Robbie le encanta la moda y los accesorios, de los cuales no teme hacer uso. Y aunque es recatada en cuanto a joyería, la actriz actriz no dudó en confesar durante una entrevista con la revista Elle que con su primer sueldo compró un colgante de una prestigiosa firma neoyorquina.

Robbie es también una experta en llevar la dosis justa de colores vivos y los estampados floreados, del mismo modo que lo hace cuando decide optar por lo monocromático sin que resulte aburrido. Ya sea un traje de dos piezas, un vestido vaporoso o ajustado, si algo tiene claro Margot Robbie es que un buen look no se compone únicamente del atuendo. ¿Su gran truco? Acompañar el vestuario con un maquillaje en los mismos tonos. No cabe duda, pocos saben brillar como lo hace Margot.

LA NUEVA CONSENTIDA DE CHANEL

En noviembre del año pasado la actriz australiana apareció en la conferencia de prensa de I, Tonya, vistiendo un mono de seda negro de la firma Chanel. Era primera vez que vestía en un evento de la renombrada casa francesa. Esa oportunidad sería la primera de muchas apariciones, la que fue sucedida por la 23ª edición de los Critic’s Choice Awards. Esa noche no solo ganó el premio a la Mejor Actriz en una comedia por su papel como Tonya Harding, sino que además se coronó como una de las mejores vestidas del evento, con un enterito strapples de la firma fundada por Coco Chanel en colores beige y negro de la colección Resort 2018. Un diseño que aunque destacaba por los pequeños volantes que caían en cascada a lo largo del vestido, poco tenía de sencillo puesto que lo combinó con un cinturón joya.

Desde que fue anunciada su nominación en prácticamente todas las premiaciones de comienzos de este año por su rol en I, Tonya, Margot fue una de las estrellas que más expectación creó en los críticos y el público. No decepcionó. En varios de los eventos apareció enfundada en diseños de Chanel, y catalogada por la mayoría de los medios como una de las mejores vestidas. Cabe recordar el bello vestido color crema con plumas que utilizó durante los SAG Awards. Femenina, elegante, clásica y a la vez, moderna, así fue descrita.

Más tarde se llevaría nuevamente todos los aplausos cuando apareció caminando por la alfombra roja de los tan esperados premios Oscar en un sencillo pero espectacular diseño personalizado de Karl Lagerfeld. Color blanco con una aplicación brillante en el pecho como si fuera una guirnalda. Y aunque perdió la estatuilla frente a Frances McDormand por su rol en Tres anuncios por un crimen, sí se coronó como la mejor vestida de la noche.

Y a pesar de prácticamente haber alcanzado la cúspide de Hollywood, la actriz no ha perdido la humildad con la que se crió en su pequeña ciudad de Australia. “No puedo creer que esté llevando un vestido de Alta Costura hecho para mí por Karl Lagerfeld en Chanel”, declaró la actriz a The Fashion Court.

“Es una fantasía. Me siento yo misma, pero también más glamorosa de lo que nunca he soñado que podría estar en los Oscar”, agregó. Un diseño que combinó con un original bolso transparente en forma de camelia, la flor insignia de la maison. El título de mejor vestida lo mantendría en la posterior fiesta de Vanity Fair, donde también lució un vestido de Chanel con aplicaciones y transparencias. Se veía espectacular.

Con su estilo elegante, femenino y moderno, parecía natural que la actriz se aliara con una maison como Chanel. El vínculo de Margot y la casa francesa surgió en enero de este año, cuando la australiana se encontraba en medio de su gira de promoción de I, Tonya en París. Allí la actriz visitó el departamento de Gabrielle Chanel y el Studio en 31 rue Cambon, donde quedó encantada con el espíritu de la marca.

Desde entonces surgió una conexión especial con la firma, siendo vestida para el Almuerzo Anual de los Premios de la Academia y, posteriormente, en la Fiesta de Nominados para los Premios de la Academia Británica de Cine.

Una vez creada la conexión, era cuestión de tiempo para que el director creativo de Chanel, Karl Lagerfeld, la escogiera como el rostro de una de sus colecciones. Se trata de Coco Neige, una línea que refleja el espíritu libre de Gabrielle Chanel y continúa la presencia de ropa deportiva en las creaciones de la casa. De esa forma Robbie, una de las embajadoras de la firma, se funde en las creaciones de Lagerfeld inspiradas en las montañas y en las siluetas deportivas.

Satén, lana, tweed con flecos, terciopelo, mezclilla y cuero fueron combinadas con materiales impermeables y a prueba de viento, con protección reforzada para aprovechar al máximo las pistas y las terrazas après-ski. La discreción es, por supuesto, una de las claves de Coco Neige: las prendas infunden la actitud y el estilo de Chanel a través de una paleta de blanco y negro con toques de azul y fucsia.


Cada prenda que ha creado Lagerfeld ha sido hecha para practicar esquí o snowboard con la mayor comodidad posible y una gran libertad de movimiento. La colección Invierno 2018/2019 confeccionado por el llamado “Káiser de la moda” incluye parkas de cuello alto, chaquetas de pluma, accesorios, pantalones y overoles que se ajustan a las piernas a la perfección. Una colección tan estética como deportiva, que no podía ser representada por alguien mejor que Margot Robbie.

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