VanidadesCerrar
Email WhatsApp Compartido por 0 personas

Mujer 3.0

Capítulo final. Bárbara Loiss:Un largo camino

Un año después las cosas eran muy distintas. Bárbara comenzó a vivir nuevamente, después de un largo camino. Sentada en un rincón de su departamento, con el notebook sobre las piernas y un vaso de jugo al costado derecho, escribía un correo electrónico, uno de tantos que había enviado a lo largo del último año. […]

barbara-loiss-24.jpg

Un año después las cosas eran muy distintas. Bárbara comenzó a vivir nuevamente, después de un largo camino. Sentada en un rincón de su departamento, con el notebook sobre las piernas y un vaso de jugo al costado derecho, escribía un correo electrónico, uno de tantos que había enviado a lo largo del último año.

Federico, sé que debes estar muy ocupado con tus exámenes finales. Sin embargo, quiero contarte que finalmente he dejado de tomar remedios, mi psiquiatra  por fin se convenció de que superé la depresión. Me siento feliz, tú sabes que no ha sido fácil, pero ya estoy de pie y eso es lo único importante. Te extraño, no lo puedo negar, pero me distraigo en el trabajo. Estamos ocupados en un nuevo proyecto y eso me tiene bastante entusiasmada. ¡Ah!, se me había olvidado contarte ya no vivo con mi mamá, parte de mi tratamiento fue retomar poco a poco mi vida, así que estoy sola otra vez. Quiero que sepas que te quiero mucho, en realidad, siento que te amo demasiado, pero no quiero llenarme de ilusiones, sabiendo que podrías aceptar ese trabajo, que seguro es una magnífica oportunidad para tu carrera.

De pronto sonó su celular. La música se escuchaba a lo lejos… corrió a su habitación para encontrarlo. Pasaron unos instantes, así que sólo alcanzó a visualizar la llamada perdida en la pantalla. Se extrañó, era un número desconocido. Entonces, volvió a sonar.

– ¿Aló?… ¡Federico!, ¿cómo estás?, justo te estavaba escribiendo un mail. Sí, ya estoy mucho mejor. Lo sé, mucha suerte. Chao.

El rostro de Bárbara quedó triste. Federico le había contado estaba muy nervioso, porque estaba a punto de dar el examen más importante de su vida. Lo entendía, sin embargo, sentía que necesitaba su presencia. Pasó un rato, mandó el correo electrónico y se quedó dormida.

– Bárbara, despierta –escuchó de pronto, abriendo los ojos con dificultad. Y pensó que estaba soñando, pues no podía concebir que el la cara de Federico estuviera frente a ella. ¿Eres tú?
– Síiii –expresó él emocionado-, mientras no cesaba de besarla.
– Hace poco me llamaste, ¿dónde estabas?
– En el aeropuerto…
– ¿Y la prueba más importante de tu vida?
– Volver a verte mi amor, decirte que te amo, que quiero estar contigo toda la vida…
– Pero, ¿qué pasó con el trabajo?
– No lo acepté –dijo- ya fue suficiente el tiempo que estuve alejado de ti. Quiero empezar de nuevo, vivir contigo, comenzar una vida juntos.
– Yo también te amo Federico, siempre lo hice. Eres el hombre más maravilloso que he conocido.
Se besaron largamente. Una brisa entró por la ventana anunciando nuevamente la llegada de la primavera.

FIN

Comenta este post

cerrar