VanidadesCerrar
Email WhatsApp Compartido por 8 personas

Realeza

Experta habla sobre el lenguaje corporal de Kate y Meghan en la misa de Navidad

¿Será que todo es una actuación?

María Jesús Labarca
Por Créditos: Vanidades.com
Experta habla sobre el lenguaje corporal de Kate y Meghan en la misa de Navidad

Este 25 de diciembre, la familia real británica asistió a la tradicional misa navideña, la cual se llevó a cabo en la iglesia St Mary Magdalene, en Sandringham, y mucho de lo que se esperaba ver era el comportamiento entre los duques de Cambridge y de Sussex, concretamente entre Kate y Meghan.

Pues bien, según una experta en lenguaje corporal, ambas trabajaron arduamente para mostrar una convincente muestra de amistad este día, mediante el uso de las tácticas más utilizadas por los principales políticos mundiales.

Después de que los rumores de fricciones entre dos duquesas se hicieran públicos, la caminata día de Navidad les brindó la oportunidad perfecta para exhibir una unidad festiva, y no decepcionaron.

La duquesa de Cambridge, Kate de 36 años, y la duquesa de Sussex, Meghan de 37, hicieron contacto físico, rieron y bromearon mientras caminaban al lado de sus respectivos esposos, pero ¿era simplemente una actuación que merecía un premio?

De acuerdo con la experta Judi James, independientemente de cómo las duquesas realmente se comportan detrás de las puertas del palacio, hubo claramente un esfuerzo concertado para mostrar unidad, pero lo que en realidad debe preocupar más es la actitud que hubo entre de William y Harry.

“Me recuerda el lenguaje del cuerpo político. Es el tipo de cosas que hacen ellos cuando caminan con otros jefes de estado y quieren mostrar algunos signos de relación o unidad”, dijo James sobre las duquesas.

Aparentemente, la reina Isabel y el príncipe Carlos dejaron en claro que cualquier ruptura entre las dos duquesas debía mantenerse fuera del ojo público al llegar juntas a la iglesia de St Mary Magdalene.

Su lenguaje corporal habló mucho sobre cómo se sienten realmente las dos mujeres, dice James.

“Están caminando una al lado de la otra, y hay suficiente información para sugerir una mentalidad similar entre ellas. Kate tiene la mano izquierda levantada al mismo tiempo que Meghan; ambas gesticulan de una manera demasiado congruente para demostrar que están teniendo una conversación. Se ve un poco forzado, posiblemente están tratando demasiado”, afirma la experta.

A pesar de que las cuñadas parecían sonreír durante el corto paseo hasta el servicio religioso, Kate tenía una sonrisa “reprimida”, dice James.

“La boca de Kate está en una posición bastante reprimida. Normalmente, Kate lleva una clásica sonrisa perfecta. Aquí, ella se ve poco divertida por lo que está pasando. Parece que casi están compartiendo una broma en la que tienen que realizar esta rutina de amistad”.

Pero los fanáticos reales deberían preocuparse más acerca de cómo reaccionaron los dos príncipes, al asegurar que hay “señales de atadura”, como la ausencia de las habituales miradas fraternales y parecían lucir sonrisas fijas, muy alejadas de su actitud relajada que los caracteriza.

“Kate se está volviendo mucho más fuerte dentro la familia real a medida que la reina envejece”, asegura James. “Ella está mostrando un grado de dominio al alejarse de William en estas imágenes; el año pasado ella tomó su mano. Este año ha creado un espacio entre ella y su esposo para poder acercarse más a Meghan. Ella ha tomado el papel diplomático aquí”.

“Por el contrario, Meghan se aferra mucho al brazo del príncipe Harry”.

Desde hace unas semanas se desataron los rumores de una ruptura entre Meghan y otros miembros de la realeza. Por lo que la reina, supuestamente, le habría dicho a Kate y a Meghan que dejaran de lado sus diferencias cuando se sentaron a ver su discurso navideño.

Las especulaciones sobre la disputa surgieron cuando el duque y la duquesa de Sussex anunciaron que se mudaban del palacio de Kensington para vivir en Frogmore House, en Windsor.

También hubo informes de una aparente pelea entre Meghan y Kate durante la prueba del vestido de dama de honor de la princesa Charlotte antes de la boda real, a principios de este año, y que dejó a la duquesa de Cambridge en lágrimas. También se afirmó que el príncipe William le dijo a la reina que no creía que Meghan fuera la esposa adecuada para su hermano.

Para la celebración, todos ellos fueron llevados por el príncipe Carlos a la iglesia ubicada en la finca de Norfolk, acompañados de sus hijos, sus esposas y el resto de la familia.

Meghan y Kate recibieron algunos ramos de flores por parte de sus seguidores, ya que salieron, con sus esposos, a dar un breve paseo después del servicio.

De vuelta en la casa se ofreció el almuerzo preparado por el personal de la reina, el cual se realiza a las 13:00 horas, y en el que se sirve un pavo gigante criado en Sandringham.

¿Qué opinas de la situación?

Comenta este post

cerrar